EIXAMPLE
Tres espacios en armonía
Este proyecto de decoración en el Eixample demuestra que la verdadera sofisticación no requiere espacio, sino precisión. Los frentes de cocina taupe grisáceo flotan sin tirador, minimalismo táctico que multiplica la amplitud. La encimera negra brilla como espejo, reflejando luz que entra única. El suelo en espiga de madera clara crea movimiento en cinco metros cuadrados.
El dormitorio abraza la compacidad con calidez. Armarios empotrados piso a techo desaparecen en la pared. La cama naranja coral es un grito de vida. Una lámpara negra de tripode rompe el silencio.
El baño condensa precisión suiza. Azulejos blancos grandes ahorran líneas visuales. Los espejos, dorado, negro, curvo, juegan con reflejos, multiplicando profundidad. Flores amarillas se atreven a vivir aquí.
